
Después de unos tragos, canciones amargantes y unas palabras de consuelo es obvio que lo único que puede hacer una romántica empedernida como yo es pensar en su amorsito(imposible) y llamar a una de mis mejores amigas para hablar un poco por teléfono, y desahogarme mientras van rodando unas lágrimitas por mi cara que terminan en mis labios y siento ese sabor salado que me trae muchos recuerdos algunos bueno otros no tanto, es que soy una llorona, lloro de felicidad pero también lloro cuando estoy triste, y en estos momentos lloro no se porque talves porque me hace falta algo que probablemente nunca volveré a tener o simplemente lloro porque el alcohol me pone muy sensible. sea cual sea la razón, solo se que después que lloro todo lo veo diferente, me siento libre y desahogada así que al fin y al cabo ser una llorona no es tan malo.
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